Las comunidades de la cultura pop asiática se movilizan en plataformas digitales para respaldar la candidatura de Iván Cepeda. Por su parte, De la Espriella afronta tensiones internas por el peso de los barones electorales en su campaña y una sanción judicial por desatenciones institucionales.
BOGOTÁ
La contienda presidencial en Colombia ha entrado en una fase donde los métodos tradicionales de captación de sufragios convergen —y en ocasiones colisionan— con las nuevas lógicas de organización digital.
A pocas semanas de que se defina la sucesión de Gustavo Petro, la campaña del candidato de centro-izquierda, Iván Cepeda, ha recibido un impulso inédito procedente de los movimientos juveniles vinculados al fenómeno global de la música pop surcoreana (K-pop).
En contraste, el aspirante de la derecha conservadora, Abelardo de la Espriella, busca consolidar su estructura territorial mediante la adhesión de los partidos tradicionales, una estrategia que ha despertado recelos internos debido al desgaste de la clase política convencional.

La irrupción de las comunidades de seguidores del K-pop en el debate electoral colombiano no es un fenómeno aislado.
Estos colectivos ya demostraron su capacidad de articulación política y de alteración de algoritmos durante las movilizaciones sociales de 2021.
En el escenario actual, miles de ciudadanos en edad de votar pertenecientes a estas redes han coordinado esfuerzos en plataformas como X (antes Twitter) para contrarrestar las narrativas de la oposición y difundir las propuestas programáticas de Cepeda.
Representantes de estos movimientos digitales señalan que el objetivo de su intervención es la defensa de las libertades civiles y la visibilización de las agendas de derechos humanos.
Mediante el uso de etiquetas masivas, estas redes juveniles han logrado neutralizar campañas de desinformación, un factor que los estrategas del oficialismo consideran decisivo para disputar el voto urbano e independiente en la segunda vuelta.
En el espectro opuesto, la campaña de Abelardo de la Espriella enfrenta el reto de administrar los apoyos de la política tradicional sin desdibujar su discurso de renovación institucional.
Según un análisis de la plataforma de periodismo de datos La Silla Vacía, la campaña derechista ha sumado formalmente el respaldo de veteranos barones electorales, conocidos localmente como «caciques», pertenecientes a los partidos Cambio Radical, Conservador y de la U, incluyendo a figuras de gran peso territorial como Fuad Char en la costa caribeña.
Sin embargo, fuentes internas de la campaña sugieren que el candidato ha mostrado reservas ante la visibilización de los logotipos de los partidos tradicionales.
El temor de De la Espriella radica en que la cercanía excesiva con la política convencional debilite su atractivo ante los electores que rechazan el clientelismo, generando fricciones con el sector del uribismo ortodoxo encabezado por la senadora Paloma Valencia, cuya relación con el jefe de debate del candidato sigue siendo tensa.
A las tensiones de la carpintería electoral se ha sumado un revés en el plano jurídico y de opinión pública para De la Espriella.
Un juez de la República ha ordenado al candidato de la derecha ofrecer disculpas públicas a una periodista, tras determinar que el aspirante incurrió en conductas desobligantes y comentarios impropios que vulneraron la dignidad de la comunicadora durante una comparecencia ante los medios.
El fallo judicial obliga a que la rectificación se realice en los mismos términos y espacios de difusión que el incidente original.
Este dictamen ha sido aprovechado por los sectores defensores de los derechos de la mujer para cuestionar el talante del abogado conservador, en un momento donde el voto femenino y de centro se perfila como el fiel de la balanza para definir el próximo inquilino de la Casa de Nariño.
News
Las contradicciones ideológicas de De la Espriella fracturan a la derecha ante el avance de Cepeda
La difusión de declaraciones previas del candidato conservador a favor del aborto y el matrimonio igualitario desata el malestar en su base eclesiástica. Sectores del uribismo, liderados por Paloma Valencia, lo califican de «caricatura sin experiencia». BOGOTÁ La campaña de…
Cepeda moviliza el voto joven en las calles de Bogotá para frenar el avance de De la Espriella en el balotaje
El candidato de la coalición gubernamental capitaliza el descontento juvenil frente a la propuesta de «megacárceles» de la oposición. La exalcaldesa Claudia López respalda el talante del aspirante de izquierda, mientras el oficialismo denuncia «injerencia extranjera» tras los guiños de…
La Procuraduría suspende al director de la UNGRD y aviva el choque entre el Gobierno y los medios a vísperas del balotaje
El Ministerio Público aparta provisionalmente a Carlos Carrillo por presunta participación en política tras calificar de «proyecto fascista» a la oposición. El funcionario acusa a la radiodifusión tradicional de sesgo electoral y violar su debido proceso. BOGOTÁ La campaña presidencial…
El ‘caso Arauca’ y denuncias de guerra sucia sacuden la campaña de De la Espriella a vísperas del balotaje
La Corte Suprema condena a prisión por corrupción al coordinador del candidato derechista en la frontera. Iván Cepeda denuncia una estrategia de «violencia política» ante el recrudecimiento de los ataques a sedes y la aparición de propaganda intimidatoria. BOGOTÁ La…
La Comisión de Acusación da el primer paso para un histórico juicio político contra Petro a vísperas del balotaje
Dos de los tres representantes investigadores salvan su voto y piden imputar provisionalmente al presidente por presunta financiación irregular en 2022. En paralelo, la oposición interpone una acción popular para prohibir la intervención pública del mandatario en la campaña de…
El Pacto Histórico acusa a Washington de usar sanciones financieras para interferir en el balotaje colombiano
La difusión de un debate en el Congreso de EE.UU. sobre posibles sanciones de la lista OFAC a funcionarios electorales desata una tormenta diplomática. Petro y Cepeda califican la estrategia de «afrenta a la soberanía», mientras De la Espriella defiende…
End of content
No more pages to load